Siendo sincera consigo misma, María pensó que no necesitaba otros zapatos. Volvió a mirar el cuero marrón y la sencillez de sus formas y notó que empezaba a sentirse arrepentida por la compra. En el zapatero de su casa había varios pares y, aunque ninguno era nuevo del todo, tenía que admitir que aún estaban en buen uso. “No ha sido solo por la caja. No me he comprado unos zapatos solo por una caja de cartón, ¡qué tontería!”-se dijo. Pero en el fondo sabía que se engañaba y que su compra estaba motivada por la C. Necesitaba una segunda caja para la C.
Llevaba varios años pidiendo a familiares y amigos que le guardaran sus cajas de zapatos y ya tenía las 27 que le habían hecho falta hasta entonces, pero quería una más. Hacía tiempo que ya nadie le traía ninguna y la necesidad la apremiaba. Tenía las cajas apiladas en cinco montones, cada una con una letra, colocadas por orden alfabético, en un rincón del salón. Así era fácil moverlas y abrirlas cuando tenía que incluir una nueva ficha y eso pasaba varias veces al día. Eran fichas de cartulina, las típicas fichas de biblioteca, con una doble raya roja arriba donde solía aparecer el título y rayas azules en las que poner el contenido. Ella cogía una ficha del taco y su pluma Montblanc negra y dorada, escribía una palabra sobre las líneas rojas y su definición según el uso en las azules. Siempre lo hacía con rigor y método. Algunas había podido escribirlas casi del tirón, pero con otras nunca se quedaba satisfecha y las mantenía sin terminar, apiladas sobre la mesa, hasta encontrar una mejor definición, más certera y apropiada u otro uso que se le escapaba en un primer momento. Parecía que esas palabras tenían vida propia y no deseaban dejarse encorsetar fácilmente, se parecían un poco a ella con su testarudez y por eso les tenía cariño.
María se levantaba temprano y se dirigía al salón, donde estaba la mesa más grande de la casa, para repasar y rellenar sus fichas. Cuando sus hijos y su marido se levantaban, tenían que apartarlas para poder tener sitio para desayunar. Luego salía de su casa en la calle Cervantes para dirigirse a su trabajo en la biblioteca de la Escuela de Ingenieros Industriales donde podía seguir pensando en las expresiones y usos que tenían las palabras de sus fichas. Continuar organizando las palabras, esa parte pequeña de algo tan grande como es un idioma. Al volver a casa por la tarde, extendía de nuevo las tarjetas en la mesa y se concentraba otra vez, tanto, que ni siquiera se le oía respirar, solo el roce suave del plumín sobre la cartulina.
Hacía ya semanas que varias palabras que empezaban por la C esperaban su sitio. Cuando quiso meter la ficha de “curiosidad” la caja dedicada a esta letra estaba ya llena. “Tengo a la curiosidad esperando, hay que buscarle un buen sitio. No es una palabra dócil ni vulgar, es el origen de muchas cosas, un vocablo inquieto.” Cogió la nueva caja, sacó los zapatos colocándolos en el zapatero y se sentó con ella en la mesa. Miró a las fichas paseando su vista por las palabras en las que estaba trabajando esos días sin detenerse demasiado y sonrió. Luego, en la tapa de cartón de la caja escribió “C desde curiosidad”. Colocó la tarjeta del término dentro, la apartó a un lado y siguió rellenando sus tarjetas.
María Moliner, nació el 30 de marzo de 1900, hace justo este mes 125 años. Fue bibliotecaria y lexicógrafa. Fue la encargada de diseñar y organizar la red de bibliotecas rurales de la República con las Misiones Pedagógicas. Con la llegada de Franco al poder sufrió represalias y se le degradó laboralmente. En 1952, motivada por un diccionario de usos del inglés que le regaló su hijo, quiso escribir ella también uno para su uso y diversión personal. El Diccionario del uso del español fue su proyecto durante los siguientes 15 años, escribiendo sola, en su casa en sus ratos libres, sus más de 3.000 páginas. La candidatura a la Real Academia Española de María Moliner fue rechazada. La mujer que había domado y ordenado las palabras murió en 1981 habiendo perdido la capacidad de hablar por la arterioesclerosis que padecía.
Este post participa en la iniciativa de marzo25 de los #polidivulgadores de @Hypatiacafe con el tema #PVgrandeypequeño
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