Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como #prehistoria

Cuando la piedra puso nombre al tiempo

Hay palabras que no solo describen cosas, sino que ordenan el pasado como si fueran estantes de bibliotecas. Paleolítico y Neolítico son dos de ellas. Suenan a museo, a vitrina llena de fósiles y a carteles discretos, pero estas palabras nacieron de algo mucho más físico y ruidoso: golpes de piedra contra piedra. Herramientas. Cantos afilados. Manos humanas aprendiendo a dialogar con la materia. Que las grandes etapas de la prehistoria lleven nombres derivados de los materiales que usaban para sus instrumentos no es casualidad. Es una declaración de principios sobre quiénes somos y cómo llegamos hasta aquí. Como decía Leroi-Gourhan llamamos Prehistoria a la “Historia antes de la escritura” , un larguísimo periodo de la humanidad que abarcaría el 99% del tiempo que llevamos los seres humanos en la Tierra. Según el consenso académico, los primeros sistemas de escritura aparecen hacia el 3500-3300 a. C. en Mesopotamia. Todo lo anterior, desde los primeros homininos bípedos hasta las socie...

Catástrofe controlada

La arqueología tiene un secreto incómodo: su epistemología funciona como una pequeña catástrofe controlada. Para saber más, hay que destruir un poco. Suena dramático, pero es así: un yacimiento nunca vuelve a ser el mismo tras una excavación. Para llegar a las partes más antiguas, hay que retirar con mimo las capas superiores, como quien deshoja un hojaldre… pero sin el impulso glotón de llevárselo de un mordisco. Porque si arrancas una capa de golpe, adiós información: ese estrato jamás podrá volver a estudiarse. Las primeras excavaciones prehistóricas, a finales del siglo XIX, estaban llenas de entusiasmo y de herramientas poco sutiles. Personas ansiosas por encontrar grandes fósiles removían la tierra con más ilusión que método. Como ocurre en toda ciencia joven, tuvieron que pasar décadas para refinar la técnica. Con la ayuda de otras disciplinas, la arqueología aprendió a extraer cada vez más datos y mejores. ¿La consecuencia? Que las campañas se hicieron más lentas. Y mucho. Hoy,...

Paseos que dejan huella

Muchas personas a lo largo de la historia han aspirado a dejar huella en un deseo de buscar la perdurabilidad, de conseguir la inmortalidad. Lo intentan a través de sus obras, pero también de sus hechos, que quedan como vestigios para el recuerdo y que contarán sus sucesores. Una huella es una señal que deja un ser humano o un animal y que recuerda su presencia. Las personas con conocimientos de zoología pueden descubrir a través de los rastros y huellas la presencia de especies que son esquivas. Observándolos con detalle y conocimiento algunos de estos rastros como las egagrópilas pueden llegar a saber cuál es su dieta, siguiendo las huellas pueden descubrir las madrigueras y los refugios. Las huellas y los rastros parecen hechos para ser seguidos por alguien con alma de detective y actitud cabezota y perseverante que quiera tirar del hilo hasta desenredar la madeja del conocimiento que hay al final. En Historia y Arqueología abunda ese perfil de personas. Hacen excavaciones minucios...

Annette Laming-Emperaire, gran innovadora en los estudios sobre el significado del arte paleolítico

  Annette Laming-Emperaire fue una arqueóloga francesa de origen ruso que realizó investigaciones innovadoras y trascendentales para estudiar el significado del arte paleolítico. También dedicó gran parte de su vida a la prospección arqueológica de Sudamérica descubriendo en 1975 el fósil humano más antiguo del continente. Nació en Petrogrado, actual San Petersburgo, en octubre de 1917, en pleno estallido de la revolución rusa. Su familia huyó de allí hacia Francia donde se establecieron en París. Annette empezó a estudiar filosofía y biología en la universidad hasta que la Segunda Guerra Mundial le impidió continuar sus estudios. Durante la contienda, se dedicó a la enseñanza y entró en la Resistencia para luchar contra los nazis. Se fue a Alemania para colaborar en la ayuda a los prisioneros en los campos de concentración y allí estaba cuando terminó la guerra. Cuando volvió a París se matriculó de nuevo en la Sorbona, pero esta vez para estudiar arqueología. En 1946 entra a form...