Siendo sincera consigo misma, María pensó que no necesitaba otros zapatos. Volvió a mirar el cuero marrón y la sencillez de sus formas y notó que empezaba a sentirse arrepentida por la compra. En el zapatero de su casa había varios pares y, aunque ninguno era nuevo del todo, tenía que admitir que aún estaban en buen uso. “No ha sido solo por la caja. No me he comprado unos zapatos solo por una caja de cartón, ¡qué tontería!”-se dijo. Pero en el fondo sabía que se engañaba y que su compra estaba motivada por la C. Necesitaba una segunda caja para la C. Llevaba varios años pidiendo a familiares y amigos que le guardaran sus cajas de zapatos y ya tenía las 27 que le habían hecho falta hasta entonces, pero quería una más. Hacía tiempo que ya nadie le traía ninguna y la necesidad la apremiaba. Tenía las cajas apiladas en cinco montones, cada una con una letra, colocadas por orden alfabético, en un rincón del salón. Así era fácil moverlas y abrirlas cuando tenía que incluir una nueva ficha y...
Henrietta Lacks fue una mujer afroamericana que murió en 1951 de cáncer de útero. Su enfermedad y muerte podría haber sido una más entre tantas otras, pero el caso de Henrietta es especial. Los doctores que la atendieron en la clínica Johns Hopkins de Baltimore tomaron una biopsia de sus células tumorales sin su consentimiento y las cultivaron en el laboratorio donde encontraron que se podían reproducir sin problemas in vitro, siempre que se las alimentara. A partir de estas células se creó la primera línea celular humana y la más usada para investigación. A estas células las llamaron por las iniciales de la mujer, HeLa, y han sido utilizadas para investigaciones cruciales como el descubrimiento de la vacuna de la polio o el hallazgo del virus de VIH. Pero, a pesar de la enorme importancia y beneficios del uso de las células HeLa, este caso es un ejemplo de la invisibilidad de las mujeres en la medicina ya que en ningún momento se tuvo en cuenta que Henrietta pudiera ser consultada pa...